El hombre que andaba
no llevaba riquezas,
llevaba un mensaje de esperanza
que hoy se profesa.
El hombre que andaba
no llevaba rencor,
llevaba en su ser
todo el amor.
Llevaba buenos augurios
amaba a la gente,
llevaba en su corazón
un sentir indulgente.
El hombre en cuestión
era muy poderoso,
era humilde y cordial
y muy generoso.
El hombre este
venía del cielo
era un ser sin igual
lleno de santos anhelos.
El hombre extraordinario
curaba a la gente,
recusitaba a los muertos
con su poder omnipotente.
Andaba sin prisa
vestía pobremente,
y no discriminaba
a nimgún tipo de gente.
Hablaba del Padre
hablaba de misericordia y unión,
de la miseria del pecado
y de la virtud del perdón.
El hombre que andaba
acababa con la sed y el hambre,
ofrecía de su pan
y también de su sangre.
Hablaba del buen comportamiento
del cielo y el infierno,
y de llegar algún día
al lado del padre eterno.
Hablaba del espiritu santo
se llamaba "JESUCRISTO"
era hijo de José y María
y del mismo Dios bendito.
El hombre celestial
rezaba y oraba,
hablaba de Dios
predicando su palabra.
El hombre divino
leía la Biblia,
ayunaba por largos días
en permanente vigília.
El hijo de Dios hecho hombre
llevaba una cruz en sus hombros,
en su cabeza una corona de espinas
y en su ser una fortaleza de asombro.
El hombre que andaba
acabó clavado en la cruz,
en un día triste y oscuro
su amor se hizo luz.
Su amor se hizo luz
Iluminando al mundo
subió al cielo y bajó
a la tierra fecundo.
En el mundo está
en la tierra anda,
hagamos que su historia y ejemplo
por el tiempo se expanda.
Es el Rey de Reyes
es el gran salvador,
es el Dios echo hombre
por puro amor.
Frase afín: "Dios pasó por la tierra hecho hombre y hoy está en toda la humanidad y a traves de ella en las demas cosas"...
Autor: Tito Rosales