Empecé a observar un día,
Mientras regaba mi patio
De que al lado del bambú
Excrementos había abajo,
De pájaros que dormían
En el laurel del vecino;
Que le da sombra, a mi patio.
Y después dentro, en mi casa
Mirando por la ventana
Observe en un momento
Pájaros que iban llegando
De uno, de dos o tres
A posarse en el sauce,
Del otro vecino mío, al lado
En el otro patio.
Y luego a la tardecita
Cuando el sol está cayendo
El sauce se va cubriendo
De tordos, que van llegando.
Y se escucha el gorjeo, y
Sobrevuelan se posan,
Otra vez en ese sauce;
Que ahora no tiene hojas.
Pero hay un árbol, con hojas;
El laurel de mi vecino
Es allí donde los tordos
Van hallando su lugar
Ha cobijarse del frío
A dormir y despertar.
Así es día tras día,
No se hasta cuando será
Pero lo voy a saber,
Todo es cuestión de observar,
Desde esta mi ventana,
Entre mate y soledad
Observar los pajarillos
Para poderles contar.
Y yo al igual que los tordos
Llegando el atardecer;
Voy al sauce, que es mi amiga,
Y después vengo al laurel;
Que es mi casa, mi refugio,
Mi vida, mi transcurrir,
Mi alegría, mi tristeza,
Mi lugar donde dormir.
J.I.R